¡BIENVENIDOS A ESTE RING!

Tomen asiento, señoras y señores. ¡Bienvenidos a este ring! Griten, animen, protesten, expresen, alienten, inciten, espoleen, vociferen, pinchen, empujen, abucheen, aclamen, comenten, reivindiquen, pateleen, piten, abronquen, reprochen, aplaudan... ¡Esto es pasión por la literatura!

domingo, 10 de mayo de 2020

123º ASALTO: DESORDEN FAMILIAR (FINALISTA ZENDA)

Para el concurso #NuestrosMayores de Zenda







Desorden familiar

Hace tiempo que los días se parecen demasiado unos a otros y en la cabeza del viejo, que lleva ya varias semanas varado en el sofá, se empiezan a mezclar rostros, fechas y lugares, con la televisión de fondo. Al nieto, que se llama Andrés y es una fotocopia en color del hijo, ahora lo llama Joaquín, y a Joaquín, en cambio, lo trata de usted. Cada vez que la nuera le acerca un vaso de agua para que se tome las pastillas, él la invita a bailar y le lanza un piropo. En los últimos días solo canta viejas coplillas y ya no habla más que de mulos y simientes, de arados y mieses. Todos se empeñan en sacarle continuamente de sus errores, menos el chaval que sin saber muy bien por qué, quizás porque ya se ha cansado hasta de jugar a la play, ha comenzado a seguirle la corriente. El tono sepia ha acabado por impregnar las paredes del salón y, al final, todos han aceptado de buen grado el caos familiar. Ahora el hijo es el padre; el nieto, el hijo; y la nuera, la mujer. Algún día terminará el confinamiento y recuperarán el orden familiar, pero mientras tanto el abuelo ha vuelto a sonreír.



(Edición 16/05/2020):
Muy feliz de que finalmente Desorden familiar se haya colado entre los diez finalistas del Concurso #NuestrosMayores sobre el confinamiento, organizado por Zenda. El jurado estuvo formado por Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez y el ganador final fue Alcanfor, de Rodríguez Valladares. Entre los finalistas, además dos buenas amigas: Beatriz Díaz, con sus Croquetas en la distancia, y Mar Horno, con sus Cielos.  
Podéis leer el resto de textos en Zenda.

martes, 21 de abril de 2020

122º ASALTO: EXTRAPERLO

ESTRAPERLO

Hemos tenido que recurrir al contrabando. Siempre a través de amigos de amigos, gente del barrio, todos de fiar, gracias a los cuales hemos podido establecer una red de contactos con los que conseguir material. Cuando nos quedamos sin nada, pongo un mensaje en clave en las redes: “Parece que va a salir el sol, a las 12 me asomaré a leer a la ventana”. Entonces la cadena se pone en marcha. Me armo de valor y, con la excusa de bajar la basura o ir a la farmacia, salgo a la calle a la hora indicada, recojo los libros que un desconocido habrá dejado apenas unos segundos antes en el punto de encuentro y pongo los míos en su lugar.

lunes, 13 de abril de 2020

121º ASALTO: HÁBITOS



HÁBITOS
Aunque ya no vive en el barrio, cada viernes se acerca al súper. Suele venir solo, a media tarde, cuando los carritos tienen que esquivarse unos a otros para no chocar y los conocidos le saludan como si todavía viviese allí. Hoy no ha hecho la lista. Prefiere recorrer los pasillos con libertad, comparar precios, buscar ofertas y permitirse ciertos caprichos. De repente, se acuerda: pañales. Seguro que se han acabado. Elige los más caros. Para casi todo se conforma con marcas blancas, pero con el bebé nunca ha escatimado en gastos. Poco a poco va llenando el carrito. Pilas para el mando a distancia. El suavizante que deja en la ropa ese olor tan familiar. Pan de molde, tamaño XXL. Yogures desnatados y CocaCola Light para ella, siempre tan pendiente de su figura. Cuando cree que no se ha olvidado de nada, se dirige a las cajas pero, en lugar de ponerse en la cola, abandona el carrito en una esquina y, con disimulo, sale del súper. A la salida mira con nostalgia la luz que se acaba de encender en la ventana del 4º C.

Hábitos pertenece a mi libro Los defectos de la anestesia (Enkuadres, 2019). Fue publicado en la revista Quimera en septiembre de 2017 e incluido en la antología Los pescadores de perlas: los microrrelatos de Quimera (Montesinos, 2019).

lunes, 6 de abril de 2020

120º ASALTO: LA MUJER INVISIBLE (Accesit "100 palabras por la igualdad")



LA MUJER INVISIBLE
La mujer invisible hace meses que desapareció, aunque nadie ha podido confirmar en qué momento fue vista por última vez. Sus compañeros solo la echaron en falta cuando el trabajo que solía hacer empezó a acumularse en sus mesas. Su marido se dio cuenta de todo lo que la extrañaba una noche que se encontró el frigorífico vacío y no había nada para cenar. Los niños solo preguntaron por ella la tarde que nadie fue a recogerlos al colegio. A veces creen reconocerla por la calle y corren en su busca, pero todas las mujeres invisibles se parecen demasiado.

La mujer invisiblre recibió el accésit nacional en el II Concurso Nacional de Microrrelatos ‘100 palabras para la igualdad’ del   Ayuntamiento de Manzanares. 

domingo, 5 de abril de 2020

119º ASALTO: DESDE MI VENTANA

DESDE MI VENTANA


Esta es la ventana de mi dormitorio. Da al norte. En invierno la habitación es una nevera y, a partir de mayo, por las tardes el sol golpea con tanta furia la fachada que los ladrillos parecen derretirse. El dormitorio siempre me ha parecido la habitación más triste de mi casa. En los 20 años que llevo viviendo aquí apenas me he asomado a esta ventana. Sin embargo, durante estos días he encontrado en ella un oasis de tranquilidad y todas las tardes aprovecho para leer un rato o escuchar música apoyado en el alfeizar, sin apenas ruidos, bajo el reconfortante calor de este sol primaveral. A veces me tomo una cerveza o me pongo un café y el aparato de aire acondicionado que cuelga de la fachada hace las veces de mesa y es casi como si estuviese en una terraza. Se está a gusto aquí. Estoy descubriendo rincones de mi casa que apenas conocía.
#quedateencasa

lunes, 17 de febrero de 2020

118ª ASALTO: LA DESCONOCIDA (SELECCIONADO EN LA MICROBIBLIOTECA)


LA DESCONOCIDA
A Marta le gustaba hacerse la desconocida. Aparecía de la nada, como por casualidad, en un bar, en la fila del cine, en una charla sobre medioambiente. Con un nombre y una vida inventados. Con otro peinado. Con otra ropa. Los días anteriores, en casa, estaba ausente, preparando su papel a conciencia, como una actriz profesional. Si iba a interpretar a una enfermera, se aprendía la anatomía humana; si iba a convertirse en pintora, se informaba de todo lo relacionado con el arte. Ensayaba frases, acentos, gestos. A veces, la descubría entre el gentío, pero era ella la que solía acercarse, porque en esos encuentros yo era yo, Pedro, un comercial con una vida anodina, que iba a serle infiel a su mujer. Y es que siempre terminábamos tendidos en la cama de un hostal, acoplados en el asiento de atrás de un coche o yuxtapuestos en los baños de un bar. Hasta hoy, que me la he cruzado en una exposición y hemos ido a tomar un café. Ella me ha contado que se llama Marta y me ha confesado que está harta de las infidelidades de su marido, que lo va a dejar. Yo, con mi mejor acento francés, le he dicho que me llamo Antoine, que soy escritor y que me encantaría conocerla.


"La desconocida" ha sido seleccionado en la convocatoria de enero del concurso anual de la Microbiblioteca en la categoría en castellano, junto con "Nunc aut nunquam", de Elena Bethencourt, "Best seller", de Pedro Herrero, "Ciclos", de Raul Clavero y "La abuela", de Beatriz Díaz Rodríguez. La ganadora  mensual fue Margarita del Brazo, con "En familia".
Podéis leer todos los textos en el blog de la Microbiblioteca.

martes, 21 de enero de 2020

117º ASALTO: A PROPÓSITO DE CLINT EASTWOOD Y LA MACARENA




De Richard Jewell, la última de Clint Eastwood, lo que más me ha sorprendido ha sido encontrarme con La Macarena en la banda sonora. La película está ambientada en las Olimpiadas de Atlanta, en 1996, cuando la canción ya era todo un hit. Recuerdo que en mayo de ese año yo me encontraba en un autobús que iba de Londres a Dublín. Viajaba solo y el trayecto debía de durar entre 12 y 15 horas, porque salí de Londres antes de que hubiese anochecido y llegué a Dublín bien entrada la mañana. La mayor parte del viaje transcurrió en un silencio demasiado británico, pero nada más alcanzar Irlanda el conductor encendió la radio. ¿Sabéis cuál fue la primera canción que sonó? La Macarena. Llevaba tanto tiempo sin oír una palabra en castellano que, casi 25 años después, cada vez que escucho la canción de Los del Río me sigue viniendo la anécdota a la cabeza. Y es que, de vez en cuando, la Macarena revive y, como una zombi, me persigue allí donde vaya. Hace poquito también salió de su tumba en Hotel Transilvania. Sí, la Macarena es así. Tiene más vidas que un gato. Ya no es esa jovencita mona y alegre, que hacía levantarse a todo el mundo de sus asientos y mover piernas y brazos al ritmo del Heeeeey, Macarena. Está mayor, le han salido arrugas y ha engordado. ¿Y qué? Los demás también. Porque aunque nos siga pareciendo un poquito, o un muchito, insoportable, la tía siempre saca fuerzas de quién sabe dónde y, ya sea en la convención del partido democrático, en la boda de tu prima o en el cumpleaños de un amigo de tu hija, acaba sacándote a bailar. Aunque no te guste la canción. Ella es así. Nada sofisticada. Feliz. Extrovertida. Y yo me alegro, porque el tal Vitorino siempre me cayó fatal.


123º ASALTO: DESORDEN FAMILIAR (FINALISTA ZENDA)

Para el concurso # NuestrosMayores de Zenda Desorden familiar Hace tiempo que los días se parecen demasiado unos a ot...