¡BIENVENIDOS A ESTE RING!

Tomen asiento, señoras y señores. ¡Bienvenidos a este ring! Griten, animen, protesten, expresen, alienten, inciten, espoleen, vociferen, pinchen, empujen, abucheen, aclamen, comenten, reivindiquen, pateleen, piten, abronquen, reprochen, aplaudan... ¡Esto es pasión por la literatura!

viernes, 31 de julio de 2020

CONCURSO DE MICRORRELATOS "LAS LIBRERÍAS TAMBIÉN SON PARA EL VERANO"

II CONCURSO DE MICRORRELATOS DE LA  “LA TOALLA DEL BOXEADOR” BAJO EL  LEMA "LAS LIBRERÍAS TAMBIÉN SON PARA EL VERANO".

Ante la enorme acogida que tuvo la edición del año pasado del concurso de microrrelatos de La toalla del boxeador, hemos decidido volver a liarnos la toalla a la cabeza y convocar una nueva edición del certamen más veraniego, esta vez bajo el lema “Las librerías también son para el verano”.  

Sabemos que han sido unos meses muy difíciles para muchos negocios, pero especialmente para nuestras queridas librerías que tanto hemos echado de menos durante el confinamiento.  Por eso nos gustaría que este concurso sirva de alguna forma para demostrarles nuestro apoyo.    

Si el año pasado os pedimos vuestros libros para los premios que tan generosamente nos hicisteis llegar desde todos los puntos de España (más de 40 libros recaudados) este año también os pedimos que nos echéis una mano con los premios. De momento, gracias a los donativos de algunos amigos de La toalla del Boxeador, ya contamos con 100€ que irán destinados a los dos primeros premios: dos vales de 50 € que los ganadores podrán utilizar en librerías. Pero ¡nos encantaría  ampliar el importe de estos premios y poder conceder dos  accésits!   

Cualquier ayuda es bienvenida, todos los que queráis, participantes del concurso o no, podéis sumaros a esta iniciativa y realizar un pequeño donativo sin importe mínimo, todo nos vale, todo el importe recaudado irá destinado a ampliar el importe de los premios. A ver si entre todos podemos conseguir 4 BUENOS CHEQUES-LIBRERIA para los ganadores. 

¡¡Esperamos vuestra donaciones!!

A CONTINUACIÓN DEJAMOS LAS BASES DEL CONCURSO: 

La toalla del boxeador convoca el 2º Concurso de Microrrelatos “Las toallas son para el verano” que se regirá por las siguientes bases:

1.            Pueden presentarse al concurso todas las personas mayores de 18 años residentes en España.

2.            Cada autor podrá participar con un único texto. El tema será libre pero el microrrelato deberá incluir las palabras “VERANO” y “LIBRERÍA”.  La extensión máxima será de 200 palabras, sin incluir el título.

3.            Será condición indispensable para participar ser seguidor del perfil de Facebook de La toalla del boxeador.  https://www.facebook.com/latoalladelboxeador/

4.            Los trabajos serán inéditos en todos los medios, incluido Internet, y no habrán sido premiados en otros concursos. Los textos que incumplan las normas serán descalificados.

5.            La convocatoria queda abierta desde el 1 de agosto de 2020 y se cerrará el último día del verano, el 21 de septiembre de 2020 a las 23.59 horas. No se aceptará ningún envíos fuera de plazo. 

6.            Para participar habrá que enviar un correo electrónico a la dirección latoalladelboxeador@gmail.com con el asunto: “II Concurso Las toallas son para el verano”.  Se incluirán dos archivos, en formado doc o pdf, uno con el microrrelato, firmado con seudónimo, que se llamará: Relato_Título, y otro con los siguientes datos (título, seudónimo, nombre y apellidos, dirección postal, dirección de correo electrónico y teléfono de contacto) que se llamará: Datos_Título. EJEMPLO: Si el relato se titula Aviones, los documentos se llamarán: Relato_Aviones y Datos_Aviones.

7.            El administrador de La toalla del boxeador actuará como secretario y designará un jurado compuesto por un mínimo de tres microrrelatistas, que elegirán los  microrrelatos ganadores. El jurado se dará a conocer una vez cerrado el plazo de participación. 
 8.
            PREMIOS:
Los autores de los 2 microrrelatos premiados recibirán UN VALE POR UN VALOR MÍNIMO DE 50€ PARA UNA LIBRERÍA. Este importe inicial ha sido donado de forma anónima por amigos de La toalla del boxeador. El premio se incrementará a partir de los donativos que hagan los participantes del concurso y los seguidores de La toalla del boxeador. Puedes realizar un donativo a través de:

-de Facebook, a través de la plataforma habilitada para tal fin (informamos en breve).

-por móvil, a través de la plataforma WIZUM  (consulta cómo mandando un correo a latoalladelboxeador@gmail.com

-a través de la fórmula que prefieras, dentro de nuestras posibilidades: manda un correo a latoalladelboxeador@gmail.com y vemos cómo lo hacemos.

TODOS LOS DONATIVOS SERÁN ÍNTEGRAMENTE DEDICADOS A AUMENTAR EL IMPORTE INICIAL (100€) DE LOS PREMIOS, mediante la adquisición de vales en diferentes librerías que serán entregados a los ganadores, salvo la parte que se queda la plataforma utilizada para la gestión de la recaudación (1.51% de comisión + 0.30€  por donativo). Queda claro que ESTA ACTIVIDAD ES TOTALMENTE ALTRUISTA Y LA TOALAL DEL BOXEADOR NO PERCIBE NADA A CAMBIO.  

En función del dinero recaudado se valorará de conceder DOS accésits, además de los dos ganadores.

9.            Los dos microrrelatos ganadores y los accésits, si los hubiera, se publicarán en “Los combates de la toalla” , del que saldrá el II Campeón Nacional de Microrrelatos de La toalla del boxeador.

10.         La toalla del boxeador, como organizadora del premio, se reserva la posibilidad de publicar de editar un ebook gratuito, si la calidad de los textos lo mereciese, siempre con la autorización expresa de los autores que será solicitada en su momento. NINGÚN TEXTO SERÁ PUBLICADO SIN LA AUTORIZACIÓN NI EL DESEO EXPRESPO DE SUS AUTORES que siempre mantendrán todos los derechos sobre los textos.

11.          La participación en el concurso “Las toallas son para el verano” implica la total aceptación de sus bases. Es gratuita. No es necesario donar para participar.  

12.         Para cualquier consulta  sobre el concurso pueden dirigirse a:

latoalladelboxeador@gmail.com

13. La toalla del boxeador se reserva el derecho de modificar las bases, si fuese necesario.

Madrid, 31 de julio de 2020  


miércoles, 29 de julio de 2020

COMBATE Nº3: OCTAVOS DE FINAL: EL DESEO SECRETO VS. QUERIDA LAURA

CAMPEONATO DE PESOS PESADOS DEL MICRORRELATO:

OCTAVOS DE FINAL: EL DESEO SECRETO VS. QUERIDA LAURA


En La toalla del boxeador esta semana combate por todo lo alto por un hueco en los cuartos de final entre dos damas de las letras.

A mi derecha, seleccionado y defendido por Rakel Ugarriza, El deseo secreto, de una escritora que ha conseguido hacer grande el microrrelato…, la reina de lo mínimo, la Messi de las letras, la argentina de oro… ¡Ana María Shua!

A mi izquierda, seleccionado y defendido por Manuel Montesinos, Querida Laura, de una escritora a la que el micro se le ha acabado quedando pequeño…, la meiga de las letras, la mujer de rojo… ¡Arantza Portabales!

Ya saben: lean, relean, comenten, compartan, aplaudan, apuesten por su favorito en facebook   y, sobre todo, disfruten del combate...


EL DESEO SECRETO (ANA MARÍA SHUA)
En el fondo del corazón de cada niño, de cada madre, de todo espectador, anida el deseo secreto de ver caer al trapecista, de verlo destrozarse los huesos contra el suelo, derramada su sangre oscura sobre la arena, el deseo esencial de ver a los leones disputándose los restos del domador, el deseo de que el caballo arrastre a la ecuyère con el pie enganchado en el estribo, golpeando la cabeza rítmicamente contra el límite de la pista y para ellos hemos inaugurado este circo, el mejor, el absoluto, el circo donde falla la base de las pirámides humanas, el tirador de cuchillos clava los puñales (por error, siempre por error) en los pechos de su partenaire, el oso destroza con su zarpa la cara del gitano y por eso, como las peores expectativas se cumplen y solo se desea lo que no se tiene, los anhelos de los espectadores viran hacia las buenas intenciones: asqueados de calamidades y fracasos empiezan a desear que el trapecista tienda los brazos a tiempo, que el domador consiga controlar a los leones, que la ecuyère logre izarse otra vez hacia la montura, y en lugar de rebosar muerte y horrores, el lugar más secreto de su corazón se llena de horrorizada bondad, de ansias de felicidad ajena, y así se van de nuestro espectáculo felices consigo mismos, orgullosos de su calidad humana, sintiéndose mejores, gente decente, personas sensibles y bien intencionadas, público generoso del más perfecto de los circos.

De El deseo secreto, Rakel Ugarriza nos cuenta: “El deseo secreto, de la maestra del microrrelato Ana María Shua, ha abandonado su refugio dentro de las páginas de Fenómenos de cuento, para saltar al ring y tratar de fulminar a cualquier posible rival. Para ello cuenta con los mejores elementos: una buena dosis de sangre y violencia con la que enganchar al lector, un par de puñados de fina ironía y, cómo no, un brillante final. Pasen y lean, por favor.”


QUERIDA LAURA (ARANTZA PORTABALES)
Aquí te dejo diez consejos que espero que te sean muy útiles:
1. Huye de la teletienda y del queique de “La tía Mildred". Son terriblemente adictivos.
2. Estudia mucho. Puede que consigas acostarte con algún futbolista, pero créeme, las posibilidades de casarte con uno son casi nulas.
3. Haz caso a tu tía. Ella cuidará de ti.
4. La abuela no es una bruja. Si alguna vez lo dije fue por culpa de la medicación.
5. Desmaquíllate todas las noches. No imaginas a qué velocidad solidifica el rímel.
6. Probablemente papá pronto tendrá una novia, y es normal. Sé amable con ella.
7. Lo del Centro Británico no es negociable. Y me da igual que el presidente del gobierno no sepa hablar inglés.
8. En cuestión de chicos no le preguntes a tu padre. Es un buen tipo, pero en fin..., es tu padre. Remítete al punto tres. Estás en buenas manos.
9. Mi foto favorita es la de tu tercer cumpleaños. Yo te agarraba por detrás y soplábamos las dos. Dile a papá que la coloque en un marco (diga lo que diga la señora del punto número seis).
10. Haz una vida sana, cepíllate los dientes y hazte una mamografía al año.
Te quiere. Mamá.

De Querida Laura, Manuel Montesinos nos cuenta: “Es un Portabalazo en toda regla. Te pega en las narices por ser padre, por haber sido hijo, por tener hermanas en quien confiar y por la generosidad del amor de la pareja que deja. Esa sencillez de contar a todos lo que parece que necesitamos escuchar, o leer. Diez cápsulas, diez puntos, una lista de cosas…Tan teatral, tan de esperar un diálogo, una respuesta de Laura que nunca va a llegar.
¿Hay algo más cotidiano que una lista hecha para alguien de tu casa? No necesitas elipsis, no se esconde nada, ni tienes que imaginarte nada. Todo está bien apuntado, en un papel aprisionado por el imán de un recuerdo de viajes en un frigorífico. Vale tanto lo que cuenta como lo que no, con esa habilidad portabaliana de convertir lo cotidiano y pequeño en transcendente. Una técnica aparentemente sencilla que crea un perfecto ejercicio de precisión. Todo pensado para explotarte en el corazón. Es tan de todos, es tan mío y de cualquiera que muy pocos podrán poner pegas a este relato.”


COMBATE Nº2: OCTAVOS DE FINAL. EL NIÑO QUE NO SABÍA JUGAR VS. LA LUISILLA

CAMPEONATO DE PESOS PESADOS DEL MICRORRELATO: 

OCTAVOS DE FINAL.EL NIÑO QUE NO SABÍA JUGAR VS. LA LUISILLA

En La toalla creemos que la buena literatura no entiende de géneros y en el enfrentamiento de hoy viajamos a los tiempos en los que el microrrelato ni siquiera se llamaba microrrelato, con un mano a mano entre, nada más y nada menos, que dos Premios Cervantes, que lucharán por hacerse un hueco en los cuartos de final.

A mi derecha, seleccionado y defendido por (JAMS) Juan Morán, EL NIÑO QUE NO SABÍA JUGAR, de la maravillosa, la increíble, la irrepetible, la mujer que te deja sin adjetivos, la académica de oro, la maga de las palabras, la madre de Los niños tontos y Premio Cervantes en 2010, nuestra querida... ¡Doña Ana María Matute!

A mi izquierda, seleccionado y defendido por Elisa de Armas, La Luisilla, de un hombre adelantado a su tiempo, el galardonado con el Premio Cervantes en 2002, que lamentablemente nos dejó hace apenas uno meses, el polifacético periodista, novelista, ensayista, cuentista, poeta y microrrelatista… ¡Don José Jiménez Lozano!


Ya saben: lean, relean, comenten, compartan, aplaudan, apuesten por su favorito y, sobre todo, disfruten del combate...


EL NIÑO QUE NO SABÍA JUGAR, Ana María Matute
Había un niño que no sabía jugar. La madre le miraba desde la ventana ir y venir por los caminillos de tierra con las manos quietas, como caídas a los dos lados del cuerpo. Al niño, los juguetes de colores chillones, la pelota, tan redonda, y los camiones, con sus ruedecillas, no le gustaban. Los miraba, los tocaba, y luego se iba al jardín, a la tierra sin techo, con sus manitas, pálidas y no muy limpias, pendientes junto al cuerpo como dos extrañas campanillas mudas. La madre miraba inquieta al niño, que iba y venía con una sombra entre los ojos. «Si al niño le gustara jugar yo no tendría frío mirándole ir y venir». Pero el padre decía, con alegría: «No sabe jugar, no es un niño corriente. Es un niño que piensa». Un día la madre se abrigó y siguió al niño, bajo la lluvia, escondiéndose entre los árboles. Cuando el niño llegó al borde del estanque, se agachó, buscó grillitos, gusanos, crías de rana y lombrices. Iba metiéndolos en una caja. Luego, se sentó en el suelo, y uno a uno los sacaba. Con sus uñitas sucias, casi negras, hacía un leve ruidito, ¡crac!, y les segaba la cabeza.


De "El niño que no sabía jugar" Jams Juan Moran nos cuenta:

"Infancia y muerte ...qué especial intensidad produce el terror que arranca de la inocencia, esos monstruos de caras angelicales. El cine lo sabe. Y decía Hitchcock que «No hay terror en el disparo, sino en su espera» Todo el relato es una intrigante expectativa basada en los contrastes: entre la vida con juegos y los juegos con muerte, entre los coloridos juguetes nuevos y la sombra y suciedad del niño, entre el orgullo paterno por «pensar» y la preocupación materna por el «sentir», entre la delicadeza de los diminutivos y la crueldad de la onomatopeya final, entre el cuento tradicional («Había un niño», «Un día») y el naturalismo desalmado. Publicado en 1956, «Los niños tontos» fue considerado de género “extraño”, intenso, preciso, poético... se acababa de abrir la puerta al microrrelato."


LA LUISILLA, de José Jiménez Lozano
Era como un gorrioncillo, y siempre estaba sentada en la escalera, en un descansillo, contra la pared para no hacer estorbo; y miraba a todos con aquellos ojos tan grandes que le comían media cara y eran tan azules; tan rubio y sedoso su pelo, tan triste su sonrisa.
No tenía manos, y ponía sus muñones sobre el halda para mirárselos interminablemente; y, cuando los que pasaban por allí le preguntaban qué miraba, ella respondía:
- Un pájaro.
Pero nadie veía allí, en su halda, un pájaro, ni nada, sino sus muñones. Aunque esto era porque no sabían que ella quería bordar un pájaro que había visto un día, con una corbatilla roja al cuello. Sólo que no tenía manos la Luisilla, pero ¡le veía tan bonito! Tal y como ella le bordaría, si pudiera.


De "La luisilla" Elisa de Armas nos cuenta:
”Como en todo micro que se precie, tenemos una protagonista desgraciada y un toque de magia. Al personaje lo salva la ternura y la magia es pequeñita, de andar por casa. Las palabras, sencillas y bien hiladas, no necesitan final sorpresa ni trucos de artificio porque esconden un secreto: Jiménez Lozano se inspiró en un cuadro perdido de Velázquez que tuvo la oportunidad de contemplar antes de que desapareciera definitivamente.”

RESULTADO:
Con un total de 40 fotos contabilizados, Victoria clara de Ana María Matute, con El niño que no sabía jugar, por 35 a 5 votos, sobre La Luisilla, de José Jiménez Lozano, que consigue el pasaporte a cuartos de final.

OCTAVOS DE FINAL: ECOSISTEMA (JOSÉ MARÍA MERINO) VS. LA CUEVA (FERNANDO IWASAKI)

OCTAVOS DE FINAL: ECOSISTEMA (JOSÉ MARÍA MERINO) VS. LA CUEVA (FERNANDO IWASAKI)
Comenzamos el Campeonato Mundial entre pesos pesados del Microrrelato, con un combate apasionante entre dos microrrelatos que han elegido dos auténticos expertos en el tema.

A mi derecha, seleccionado por Leticia Bustamante, “la sabionda del microrrelato”, uno de los más grandes cuentistas que ha dado las letras hispanas, un escritor con sillón en la RAE, poeta, novelista, ensayista y, además, microrrelatista, con ustedes el juglar de León… ¡José María Merino y su Ecosistema!

A mi izquierda, seleccionado Nicolás “el Miope” Jarque, un escritor que da miedo, el Stephen King del microrrelato, alguien capaz de convertir un libro de micros en todo un Best Seller, el peruano-sevillano-japonés… ¡Fernando Iwasaki con La cueva!



ECOSISTEMA (José María Merino)
El día de mi cumpleaños, mi sobrina me regaló un bonsái y un libro de instrucciones para cuidarlo. Coloqué el bonsái en la galería, con los demás tiestos, y conseguí que floreciese. En otoño aparecieron entre la tierra unos diminutos insectos blancos, pero no parecían perjudicar al bonsái. En primavera, una mañana, a la hora de regar, me pareció vislumbrar algo que revoloteaba entre las hojitas. Con paciencia y una lupa, acabé descubriendo que se trataba de un pájaro minúsculo. En poco tiempo el bonsái se llenó de pájaros, que se alimentaban de los insectos. A finales de verano, escondida entre las raíces del bonsái, encontré una mujercita desnuda. Espián¬dola con sigilo, supe que comía los huevos de los nidos. Ahora ¬vivo con ella, y hemos ideado el modo de cazar a los pájaros¬. Al parecer, nadie en casa sabe dónde estoy. Mi sobrina, muy triste por mi ausencia, cuida mis plantas como un homenaje ¬al desaparecido. En uno de los otros tiestos, a lo lejos, me ha parecido ver la figura de un mamut.


Según Leticia Bustamante... “Ecosistema” es un microrrelato redondo. Todo en este relato encaja y fluye a la perfección: los mundos paralelos que solo convergen para el protagonista; el juego de coordenadas espacio-temporales; la progresión cronológica; los sentimientos y emociones de perplejidad e incertidumbre… El lenguaje está cuidado hasta el más mínimo detalle, con las connotaciones de mundo mínimo en el que, sin embargo, cabe un mamut… Perfecto.



LA CUEVA (Fernando Iwasaki)
Cuando era niño me encantaba jugar con mis hermanas debajo de las colchas de la cama de mis papás. A veces jugábamos a que era una tienda de campaña y otras nos creíamos que era un iglú en medio del polo, aunque el juego más bonito era el de la cueva. ¡Qué grande era la cama de mis papás! Una vez cogí la linterna de la mesa de noche y le dije a mis hermanas que me iba a explorar el fondo de la cueva. Al principio se reían, después se pusieron nerviosas y terminaron llamándome a gritos. Pero no les hice caso y seguí arrastrándome hasta que dejé de oír sus chillidos. La cueva era enorme y cuando se gastaron las pilas ya fue imposible volver. No sé cuántos años han pasado desde entonces porque mi pijama ya no me queda y lo tengo que llevar amarrado como Tarzán.
He oído que mamá ha muerto.


Según Nicolás Jarque, férreo defensor de La cueva: "Fernando Iwasaki, “El Enterrador de Miraflores” capaz de tratar de tú a Poe, Lovecraft o Mary Shelley se presenta con La Cueva (una de las perlitas de Ajuar funerario), un MICRORRELATO de misterio y terror, en apariencia una escena tierna, de infancia y juego, pero que en realidad esconde un suceso luctuoso: la desaparición de un niño al convertir su ficción en realidad.



RESULTADO: (VOTACIÓN REALIZADA en FACEBOOK)

Combate igualadísimo entre el Ecosistema, de José María Merino, y La cueva, de Fernando Iwasaki. Con 49 votos contabilizados, pasa a cuartos de final a los puntos el microrrelato La cueva, el relato defendido por Nicolás Jarque, por un ajustado 26 a 23.

domingo, 10 de mayo de 2020

123º ASALTO: DESORDEN FAMILIAR (FINALISTA ZENDA)

Para el concurso #NuestrosMayores de Zenda







Desorden familiar

Hace tiempo que los días se parecen demasiado unos a otros y en la cabeza del viejo, que lleva ya varias semanas varado en el sofá, se empiezan a mezclar rostros, fechas y lugares, con la televisión de fondo. Al nieto, que se llama Andrés y es una fotocopia en color del hijo, ahora lo llama Joaquín, y a Joaquín, en cambio, lo trata de usted. Cada vez que la nuera le acerca un vaso de agua para que se tome las pastillas, él la invita a bailar y le lanza un piropo. En los últimos días solo canta viejas coplillas y ya no habla más que de mulos y simientes, de arados y mieses. Todos se empeñan en sacarle continuamente de sus errores, menos el chaval que sin saber muy bien por qué, quizás porque ya se ha cansado hasta de jugar a la play, ha comenzado a seguirle la corriente. El tono sepia ha acabado por impregnar las paredes del salón y, al final, todos han aceptado de buen grado el caos familiar. Ahora el hijo es el padre; el nieto, el hijo; y la nuera, la mujer. Algún día terminará el confinamiento y recuperarán el orden familiar, pero mientras tanto el abuelo ha vuelto a sonreír.



(Edición 16/05/2020):
Muy feliz de que finalmente Desorden familiar se haya colado entre los diez finalistas del Concurso #NuestrosMayores sobre el confinamiento, organizado por Zenda. El jurado estuvo formado por Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez y el ganador final fue Alcanfor, de Rodríguez Valladares. Entre los finalistas, además dos buenas amigas: Beatriz Díaz, con sus Croquetas en la distancia, y Mar Horno, con sus Cielos.  
Podéis leer el resto de textos en Zenda.

martes, 21 de abril de 2020

122º ASALTO: EXTRAPERLO

ESTRAPERLO

Hemos tenido que recurrir al contrabando. Siempre a través de amigos de amigos, gente del barrio, todos de fiar, gracias a los cuales hemos podido establecer una red de contactos con los que conseguir material. Cuando nos quedamos sin nada, pongo un mensaje en clave en las redes: “Parece que va a salir el sol, a las 12 me asomaré a leer a la ventana”. Entonces la cadena se pone en marcha. Me armo de valor y, con la excusa de bajar la basura o ir a la farmacia, salgo a la calle a la hora indicada, recojo los libros que un desconocido habrá dejado apenas unos segundos antes en el punto de encuentro y pongo los míos en su lugar.

lunes, 13 de abril de 2020

121º ASALTO: HÁBITOS



HÁBITOS
Aunque ya no vive en el barrio, cada viernes se acerca al súper. Suele venir solo, a media tarde, cuando los carritos tienen que esquivarse unos a otros para no chocar y los conocidos le saludan como si todavía viviese allí. Hoy no ha hecho la lista. Prefiere recorrer los pasillos con libertad, comparar precios, buscar ofertas y permitirse ciertos caprichos. De repente, se acuerda: pañales. Seguro que se han acabado. Elige los más caros. Para casi todo se conforma con marcas blancas, pero con el bebé nunca ha escatimado en gastos. Poco a poco va llenando el carrito. Pilas para el mando a distancia. El suavizante que deja en la ropa ese olor tan familiar. Pan de molde, tamaño XXL. Yogures desnatados y CocaCola Light para ella, siempre tan pendiente de su figura. Cuando cree que no se ha olvidado de nada, se dirige a las cajas pero, en lugar de ponerse en la cola, abandona el carrito en una esquina y, con disimulo, sale del súper. A la salida mira con nostalgia la luz que se acaba de encender en la ventana del 4º C.

Hábitos pertenece a mi libro Los defectos de la anestesia (Enkuadres, 2019). Fue publicado en la revista Quimera en septiembre de 2017 e incluido en la antología Los pescadores de perlas: los microrrelatos de Quimera (Montesinos, 2019).

CONCURSO DE MICRORRELATOS "LAS LIBRERÍAS TAMBIÉN SON PARA EL VERANO"

II CONCURSO DE MICRORRELATOS DE LA  “LA TOALLA DEL BOXEADOR”  BAJO EL   LEMA "LAS LIBRERÍAS TAMBIÉN SON PARA EL VERANO". Ante la e...