sábado, 2 de septiembre de 2017

MICRORRELATOS INÉDITOS EN QUIMERA


En el número 405 la revista literaria Quimera han incluido algunos textos inéditos míos en la sección dedicada dedica al microrrelato "Los pescadores de perlas".  

Después de un verano muy exitoso, más contento no se puede estar, la verdad. No se me ocurre mejor forma de cargar las pilas para el empezar el curso. Podéis ojearla aquí, pero no olvidéis de acudir al quiosqo a comprarla. Rápido que se agota.

domingo, 6 de agosto de 2017

99º ASALTO: MAR DE AMORES


MAR DE AMORES

Después de horas y horas de llorar a mares, el apartamento se había inundado por completo. Llamé al seguro, diciendo que se había roto una tubería, y me enviaron un chico de color que había llegado a España en una patera y por las noches vendía rosas por los bares. Se zambulló en el salón y se encargó de todo. Achicó el agua, pintó las paredes, restauró los muebles y hasta devolvió al mar los peces que habían aparecido boqueando bajo la cama. Sin embargo, el olor a salitre no se ha ido del todo y algunas noches, cuando la marea vuelve a subir, me regala las rosas que le sobran y me lleva en brazos hasta el dormitorio para que no me moje.

#UnMarDeHistorias

martes, 27 de junio de 2017

FINAL ANUAL RELATOS EN CADENA. EDICIÓN 2016-17

 10 meses, 100 palabras, 6.000 €, más de 25.000 textos recibidos a lo largo del año, solo 10 finalistas y mucha, mucha ilusión. 


 El próximo lunes, 3 de julio, a partir de las 18.00h, final anula de Relatos en Cadena (X edición), el Concurso de microrrelatos de la Ser y la Escuela de Escritores. 
Que los dinosaurios repartan suerte...



MICRORRELATOS FINALISTAS DEL CONCURSO RELATOS EN CADENA. EDICIÓN 2015-16

Junio
Desaparecer
Salvador Terceño Raposo 
Sin beso de buenas noches se dormía cada noche en su litera sin colchón, con un fontanero polaco, con la boca salada y una pelea de gatos en la barriga. Soñó un tiempo que su madre regresaba, hasta que el hambre devoró incluso sus sueños infantiles. Nadie hablaba de ello pero él había hecho un inquietante descubrimiento: la gente del barracón –probablemente, toda la del campo– adelgazaba progresivamente hasta que un día ceniciento desaparecía. Llegaban nuevos compañeros y vuelta a empezar.
Tras tanto tiempo allí, adelgazando sin desaparecer, llegó a creerse invisible y una mañana, convencido de que pasaría desapercibido, caminó feliz hacia la valla.

Mayo
Volver a empezar        
Ernesto Ortega
El crujir de las hojas les recuerda lo solos que están. La vegetación se ha ido extendiendo por el asfalto hasta sepultar por completo la Quinta Avenida y el Madison Square Garden. Ahora los animales campan a sus anchas por Central Park, mientras ellos pasean de la mano, completamente desnudos, sin ningún pudor, bajo la sombra de los árboles. Nunca han sido tan felices. Al fondo, como últimos vestigios del pasado, las siluetas de los rascacielos medio derruidos alertan de la historia. Por eso, cuando esa maldita serpiente vuelve aparecer bajo sus pies, ella, sin temor alguno, la coge con sus propias manos y la parte en dos.

Abril
Imagina
Xanti Ramírez Quintana
El traje era auténtico. Las hombreras anchas, los pantalones desteñidos… todo pensado para pasar desapercibido. Escondió el revólver en la tobillera y subió las escaleras hasta la plataforma de lanzamiento. Era el encargo más raro que había recibido en la vida, pero supuso que el viejo Paul tendría sus motivos, y un trabajo era un trabajo… Activó el campo de curvatura cuántico e introdujo la fecha y lugar de destino: Nueva York, edificio Dakota, 8 de diciembre de 1980.

Marzo
Apariencias
Belén Sáenz Montero 
El malvado Luthor había puesto kryptonita en la bodega y los mamparos se habían derretido dejando paso a un resplandor verde, que adoptó luego la forma de un ente viscoso invisible, que se derramó por los pasillos, que ascendió a la segunda cubierta, que atravesó el comedor de gala y que penetró en el camarote. Mientras hacía como que escuchaba esta sarta de excusas, Lois Lane se levantó de la litera, encendió un cigarrillo, arrojó al hombre los calzoncillos de superhéroe y, otra noche más desde que zarparon en luna de miel, se asomó sola por la escotilla para ver amanecer.

Febrero
Cumpleaños
Martina Polo Barrachina 
En el lugar más recóndito de la isla encerró a los piratas que mamá le había presentado. Luego, subió al torreón del castillo y allí dejó dormidas a todas las princesas que conocía. Cogió las cosquillas y las metió sin cuidado en un cajón, y soltó al unicornio y a los dragones y ni siquiera giró la cabeza para mirar cómo desaparecían. Encogió a los gigantes y a las hadas les quitó la varita y les cortó las alas. Hecha la limpieza general, cerró los ojos y sopló las velas.

 Enero
Niña mala
Anaïs Baranda Barrios
¡No quiero volver a verte nunca más! ¡Me tienes harta, eres mala, muy mala! La agarró del brazo intentando poner la mayor cara de enfado que sabía y se dirigió a la habitación. ¡Mira cómo tienes todo! ―gritó mientras la zarandeaba― ¿quieres que lo haga yo también? ¡Egoísta! ―sentenció dándole un tortazo. Abrió la puerta del armario y la arrojó dentro: “¡A ver si me dejas en paz un rato!” Cerró de un golpe y acto seguido la niña, con las mejillas empapadas en lágrimas, se sentó sobre la cama con la mirada fija en el armario donde acababa de encerrar a su muñeca.

Diciembre
Imborrable
Pepe Cano 
Te quiere, mamá. Pliego el papel respetando los perfectos dobleces que ella ha hecho. Lo devuelvo al sobre. Sentado en el sofá, con la mochila del instituto aún colgada del hombro, intento llorar. No me sale. Hace rato que no me sale. Que procure perdonarla… Pateo la mesa de cristal como si eso desdibujara mi rabia. Como si estuviera escrita con la tinta de los bolis borrables. Se hace añicos con un estruendo exagerado. Las astillas se me clavan al cubrirme los ojos. No me importa. Necesito ocultar las facciones azuladas y el vaivén de su cuerpo suspendido desde una viga del techo

Noviembre
Hiperrealismo
Ricardo Hierro 

No era el mar pero se le parecía. Quizá el azul resultaba impostado, demasiado luminoso. El pintor decidió oscurecerlo. Corrigió a trazos rápidos la pintura. Se alejó un par de metros del caballete y miró complacido la obra. Fue entonces cuando el estudio se llenó de aroma a marea. Se espumó la tarde. Un pez de plata brincó desde el lienzo y, de un certero bocado, le arrebató el pincel.

Octubre
Planta infantil
Patricia Collazo González
Al otro lado de la ventana, pasan dos señoras regordetas, aunque Nico opina que son dos vacas. Tampoco nos ponemos de acuerdo con respecto al hombre de barba. Él cree que se trata de un cachorro de ornitorrinco. Menos aún si nos centramos en el coche de carreras. El muy terco dice que es ¡una cuadriga romana!
Al final termino echándolo de mi cama. Él se levanta remoloneando y dice que mañana volverá a visitarme. Y que le diga a mis nubes que se porten mejor. Yo muevo el tubito del suero que se ha puesto en medio, y sigo observando mi trocito de cielo.


Septiembre
Presente
Ruth Bozal Callejo 
El masajista no tardó en reconocer aquel lunar bajo la nuca del anciano. De niño pasaba horas, espejo contra espejo, preguntándose por ese grueso punto marrón a su espalda, por la insistencia con que su madre exigía al peluquero otro repaso para dejar visible la peca. “Si es que tiene el mismo remolino imposible que su padre” justificaba la mujer ante el resignado barbero. Siempre el cuello al aire, nunca una bufanda que pudiera taparlo. Incluso en casa, ya los dos solos, el lunar ocupaba su sitio. En cuanto murió su madre se deshizo de él, pero aún conservaba el lápiz con el que ella, cada mañana, se lo dibujaba.

jueves, 15 de junio de 2017

98º ASALTO: OLA DE CALOR (INCLUIDO EN LA MICROENCICLOPEDIA)


Ola de calor*
Desde que volviste, las temperaturas no paran de subir y los poetas se evaporan al sol, dejando un charco de letras sobre la acera. Un verso fortuito se está propagando por la ciudad, algunos dicen que tú lo provocaste. Las farolas se encienden solas y las nubes explotan en el cielo como palomitas de maíz. En casa he tenido que poner el aire acondicionado al máximo. El consumo de energía se me ha disparado y una bala me ha rozado el corazón. En la tele alertan de la ola de calor y del color de tu vestido. Yo he comenzado a arder de pasión.

*Microrrelato incluido en la Microenciclopedia ilustrada del amor y el desamor, Ernesto Ortega - Nacho Gallego (TALENTURA LIBROS)

martes, 23 de mayo de 2017

97º ASALTO: VOLVER A EMPEZAR (Ganador semanal en Relatos en Cadena)

foto tomada de la web

VOLVER A EMPEZAR
El crujir de las hojas les recuerda lo solos que están. La vegetación se ha ido extendiendo por el asfalto hasta sepultar por completo la Quinta Avenida y el Madison Square Garden. Ahora los animales campan a sus anchas por Central Park, mientras ellos pasean de la mano, completamente desnudos, sin ningún pudor, bajo la sombra de los árboles. Nunca han sido tan felices. Al fondo, como últimos vestigios del pasado, las siluetas de los rascacielos medio derruidos alertan de la historia. Por eso, cuando esa maldita serpiente vuelve aparecer bajo sus pies, ella, sin temor alguno, la coge con sus propias manos y la parte en dos.

Muy feliz de volver a aparecer por el Concurso " Relatos en Cadena" de la Ser. Hubo un poquitín de emoción (y de suerte) y logré pasar a la final mensual. Aquí podéis votar por el relato que más os guste del mes de abril, en la web de la escuela de escritores, donde además de "Volver a empezar", también están "Evolución natural", de Javier Regalado, "Por mí y por todos mis compañeros!", de mi buen amigo Manuel Menéndez y "Al siguiente intento", de Álvaro Abad.


Para votar: 

jueves, 18 de mayo de 2017

96º ASALTO: EL DE LA VERGÜENZA (incluido en Deantología)

EL DE LA VERGUENZA
Los canapés fueron desapareciendo de la bandeja, hasta que sólo quedó uno. La conversación variaba de un tema a otro, sobrevolando siempre por encima del dichoso canapé, sin que nadie se atreviese a cogerlo. Venga, comeos el último, alentaba el anfitrión. Cómetelo tú, no, tómatelo tú, que yo no puedo más. Yo estoy lleno, decía un invitado. Y yo, repetía como el eco otro, y otro, y otro. Más de uno giraba la cabeza y lo miraba con gula, pero si algo sobraba en esa mesa era educación y así el triste canapé permanecía intacto, mientras la velada llegaba a su fin. ¿Os ayudamos? Los invitados, y sus abrigos, se marchaban y los anfitriones recogían. No os preocupéis, si no tardamos nada. Besos. Abrazos. Hasta la próxima. Todo estaba delicioso. Y así el canapé, revenido y frío, acababa sus días en una bolsa de basura. Será después, ya de noche, cuando un hombre al que los palos que da la vida le han quitado cualquier tipo de pudor, rebuscando entre los desperdicios de los contenedores algo que llevarse a la boca, encuentre el último canapé, ese que todos llaman el de la vergüenza.


¡Cómo pasa el tiempo! Este es uno de los dos micros que me incluyeron en "Deantología: la logia del microrrelato" hace 4 añitos: 138 relatos de 69 autores diferentes, recopilados por Manu Espada y Rosana Alonso, en un recorrido por la mayoría de los blog de microrrelatos.

Deantologia: la logia del microrrelato (Talentura Libros, 2013).  Más sobre Deantologia: la logía del microrrelato en:

viernes, 21 de abril de 2017

LA MICROENCICLOPEDIA EN AMANECE METROPOLIS


Esta mañana la Microenciclopedia se ha despertado en la Revista Cultural Amanece Metrópolis, que dedica una atención especial y continuada al microrrelato. Ana Fuster nos ha interrogado y nos ha sacado todos los secretos del amor. Podéis leer la entrevista completa aquí. Muy agradecidos.


jueves, 6 de abril de 2017

95º ASALTO: EL AFILADOR (2º PREMIO FERIA DEL LIBRO DE TRUJILLO

El afilador 
Hace semanas que el silencio se ha instalado en el pueblo. Las mujeres apenas hablan entre ellas y casi no salen de sus casas, pero todas dejan las ventanas abiertas esperando que la melodía entre en sus cocinas e interrumpa sus quehaceres.
Los días se acumulan unos sobre otros hasta que una mañana, por fin, a esa hora en que el sol golpea con fuerza el empedrado, la musiquilla, tan conocida, tan deseada, surge en la lejanía para recorrer, de arriba abajo, de abajo arriba, la escala musical y las calles del pueblo: el afiladoooor, el afiladoooor.
En cada casa la actividad se detiene, las mujeres se apresuran a ponerse lo primero que encuentran a mano. Bajan a la plaza y una tras otra van colocándose en fila, respetando un orden que no tardará en alterarse. Se miran de reojo, esperan su turno, vituperan a aquella que, con disimulo, intenta colarse. Con paciencia y determinación el afilador se limita a hacer su trabajo y saca brillo a las puntas, hasta que todas están servidas. Solo entonces, la normalidad regresa al pueblo, y las mujeres, con sus lenguas recién afiladas, tan felices, tan contentas, vuelven a despellejarse vivas.
    

Texto ganador del 2º Premio en el Concurso de Microrrelatos de la Feria del Libro del Trujillo. 

sábado, 1 de abril de 2017

LA MICROENCICLOPEDIA, ENTRE LOS FINALISTAS AL PREMIO LIBRO "ATENEO RIOJANO"

La Microenciclopedia ha sido seleccionada entre los 3 finalistas al Premio Ateneo Riojano en la categoría de narrativa. Para un riojano de pura cepa que vive en Madrid esta no es una buena noticia, es... ¡lo siguiente! Muy feliz, la verdad.


El Premio, que se convoca anualmente desde 2015, distingue cuatro categorías: Narrativa, Poesía, Ensayo y divulgación e Infantil y Juvenil.

En la categoría de Narrativa los libros seleccionados son:


"Cuentos dedicados" de Julio Armas, Siníndice.

"Costanera", de Felipe Aragón, Siníndice.

Y... "Microenciclopedia ilustrada del amor y el desamor",
de Ernesto Ortega y Nacho Gallego, Talentura Libros.


Saldremos de dudas el 24 de abril, a las 7,30, en la gala que se celebrará en el Ateneo Riojano. Pero ya es un gran éxito estar ahí. 

Todos los detalles en la web del Ateneo Riojano


miércoles, 22 de marzo de 2017

94º ASALTO: EL PROFESIONAL (Antología de microrrelatos policiales)


El profesional
Limpió la pistola y la cargó con una sola bala. Esta vez sería algo rápido. No dejaría pistas, ni testigos. Había cobrado por adelantado, como siempre, en una cuenta suiza. Era el mejor y lo sabían. Y por eso habían recurrido a él. Porque era el único que podía hacerlo. Porque nunca hacía preguntas. Porque nunca temblaba. Porque nunca dudaba. Esta vez tampoco. ¿O sí? Gozaba de un prestigio que no estaba dispuesto a arruinar con las estúpidas dudas que empezaban a acecharle. Los que le habían contratado lo sabían y por eso, precisamente, le habían contratado. Había recibido el encargo, como siempre, en un apartado de correos: un sobre con una foto y un nombre que ni siquiera necesitó leer. Era, ante todo, un profesional: el mejor. Así que cogió la pistola y se la llevó a la sien, aunque esta vez el pulso le tembló ligeramente.  


Este microrrelato has sido incluido, junto con "Novela negra",  en la Antología de microrrelatos policiales "Dispara usted o disparo yo", de la revista digital de microficción Brevilla, realizada por Liliana Elphick, que incluye más de 170 escritores de Chile, Argentina, Estados Unidos, Venezuela,  Portugal y Brasil, Canadá, Ecuador, Nicaragua, Bolivia, Cuba, Guatemala, Perú y España.

La antología se puede descargar de forma gratuita a través del siguiente enlace: 

martes, 14 de marzo de 2017

93º ASALTO: EL MURO (SELECCIONADO EN LA MICROBIBLIOTECA)

EL MURO

Desde lo alto del Muro observo el cielo. Uno de esos pájaros tan raros sobrevuela el llano Infinito. Si aguzo la mirada puedo distinguir, en la lejanía, hombres que lo atraviesan, cual hormigas, en carruajes extraños. Pasan de largo, sin acercarse siquiera. El Muro los ahuyenta, como el fuego a las alimañas. Lo levantaron los antepasados de nuestros antepasados por obra y gracia del Señor, en el año uno de nuestra era, para protegernos de las tribus de las montañas y los bárbaros del este.

Tardaron décadas en construirlo. Todos sabemos sus medidas. Quince cuadernas de alto –el equivalente a cien hombres adultos– por tres de ancho. Las aprendimos de pequeños, como aprendimos sus límites: “Al norte, con las montañas Nevadas; al sur, con el río Azul; al oeste, con el llano Infinito; y al este, con la tierra de la Peste”, recitábamos en la escuela. Dentro del Muro tenemos todo lo que necesitamos: campos de trigo y maíz, caza en abundancia, bosques y canteras. Nadie jamás osó atacarnos. Pero esos pájaros insólitos. Vuelan tan alto que ni nuestro mejor arquero podría alcanzarlos con sus flechas. Hace tiempo que los veo. Dejan un rastro de humo blanco en el cielo que me inquieta.



Este microrrelato ha sido seleccionado en febrero en el concurso de La Microbiblioteca.
El ganador del mes en castellano fue Víctor Lorenzo con Coraje y en catalán Elena Rovira con Rubik. Podéis leerlos aquí.
En castellano también fueron seleccionados Se precisa vidente, de Francesc Barberá, Chichén Itza, de Raúl Garcés, Gallina vieja hace buen caldo, de David Vivancos, y adversarios de Lola Sanabria.Podéis leerlos aquí.
Por mi parte, muy feliz de volver a colarme en el libro anual de La Microbiblioteca.


jueves, 9 de marzo de 2017

GANCHOS DE IZQUIERDA: NANORRELATOS SELECCIONADOS EN CUENTA 140


Terminada la temporada de microrrelatos del Concurso Cuenta 140 de El cultural, el suplemento idem de El Mundo, que modera Juan Aparicio Belmonte, dejo por aquí algunos textos que se me colaron en las finales semanales:

Sobre el FOOTING:

Cuando salía a correr, su mujer aprovechaba para acostarse con el vecino. La tarde que consiguió su mejor marca los pilló en la cama.

Con el tema del CREPEPELO:

Iba vendiendo la loción salvadora de pueblo en pueblo. Todo iba fenomenal hasta que volvió a ese lugar en el que no recordaba haber estado.

Y estos tres sobre el SECADOR:

Apuntó a su mujer con el secador y disparó. Ella cayó fulminada al suelo. A continuación, se intentó suicidar, pero ya no funcionaba.

Desde que en el microrrelato metí un secador dsprciron l myorí d ls vocls.

Estaba mojada y bajó otra vez a pedirle el secador al vecino con una toalla enrollada a la altura del pecho, pero su mujer ya había vuelto.

De propina, uno sobre MODAS SINGULARES que, aunque no se coló en la final, a mí me hacía gracia:

Tras presentarse desnudo en la fiesta budista, se convenció de que lo que debía ponerse de una vez para estar a la última, era el sonotone.

Ahora toca poesía, con Joaquín Pérez Azaústre, no sé si me atreveré. Pero si alguien quiere probar...


MICRORRELATOS INÉDITOS EN QUIMERA

En el número 405 la revista literaria Quimera  han incluido algunos textos inéditos míos en la sección dedicada dedica al microrrelato &q...