domingo, 23 de febrero de 2014

ESTE MIERCOLES EN LA FINAL MENSUAL DE RELATOS EN CADENA


Este miércoles estaré por cuarta vez en la final mensual de Relatos en Cadena, el concurso de microrrelatos de la SER y la Escuela de Escritores, con Asuntos más o menos extraños, junto a El Abuelo, de mi compañero de batallas y amigo Xabier Blanco, y El anfitrión, de Francisco Vitoria.
Os dejo el enlace a la votación del público por si os apetece mojaros. La verdad es que los tres me gustan y se me haría difícil decidirme por uno u otro. Aunque el voto del público no es definitivo y solo cuenta como un voto más, en caso de empate puede serlo.

Podéis leer los relatos finalistas y votar por el que más os guste en http://escueladeescritores.com/concurso-votacion-rec-2013/

miércoles, 12 de febrero de 2014

69º ASALTO: SUCESOS MAS O MENOS EXTRAÑOS (GANADOR SEMANAL DE REC)

 

Había brotado en medio del huerto un imponente piano de cola. La noticia entró en la peluquería, atravesó la plaza y salió del bar. En pocas horas el pueblo entero desfiló por allí. Resultó que todos entendían de pianos: que si un Bösendorfer siempre será un Bösendorfer, que donde esté un Steinway… Quisieron escucharlo, tocarlo, acariciarlo. Se organizaron cursos, concursos, conciertos. Hasta que un buen día el interés empezó a disminuir y una mañana, cuando ya solo los pájaros le prestaban atención, la grúa se lo llevó al depósito municipal. Y allí sigue, en silencio, acumulando polvo, junto al proyector de cine, el barco pirata y la nave espacial.


Con este microrrelato inspirado en la frase que dejó Xabier Blanco he conseguido colarme otra vez en la final semanal del Concurso Relatos en Cadena, de la Ser, muy bien acompañado por  Calmencita Feroz y Maria Elejoste (Mel)


Os dejo el audio por si os lo habéis perdido.
Audio del programa
 
¡Gracias a todos por el apoyo!
 

sábado, 8 de febrero de 2014

68º ASALTO: PINCHAZOS



 
 
La princesa se pincha el dedo con una aguja. En un gesto intuitivo se lo lleva a la boca, pero en lugar de sangre azul descubre una fuga de aire. En segundos sus explosivos pechos de silicona comienzan a perder presión, el vientre moldeado a golpe de bisturí se deforma y la redondez de sus glúteos, que tantas sesiones de liposucción le costaron, desaparece. Intenta alcanzar el móvil para llamar al servicio. Antes de que lo consiga, su mano se ha convertido en un ingrávido guante de goma. Pronto no será más que un trozo de plástico amorfo tendido junto a la chimenea. Cuando el príncipe la encuentre, tendrá que volver a hincharla.

LA MICROENCICLOPEDIA EN AMANECE METROPOLIS

Esta mañana la Microenciclopedia se ha despertado en la Revista Cultural Amanece Metrópolis , que dedica una atención especial y continua...