viernes, 23 de marzo de 2012

50º ASALTO: TUMBAS CALIENTES


Aquella tarde papá regreso a la tumba entristecido, mientras mamá mostraba el panteón familiar a los nuevos vecinos. Después de toda una vida ahorrando para poder descansar juntos, con la privatización del cementerio se veían obligados a compartirlo con unos desconocidos. A mí me parecía bien, porque tenían una hija de mi edad y ya no iba a pasarme las horas muerto de aburrimiento. Mamá, en cambio, no hacía más que quejarse de que tendría más quehacer: “Si es que me deberían de haber enterrado en el pueblo”, decía, y nos amenazaba: “Un día voy a resucitar y entonces a ver cómo os apañáis sin mí”.

2 comentarios:

  1. La crisis ya ha llegado al cementerio y no es ninguna broma, mucho me temo que si pudieramos oírlos, a los muertos, seguro que confirmaban tu micro. Bien resuelta la frase.

    Besitos

    ResponderEliminar
  2. Buena apuesta para el concurso, Ernesto. Considerandola tendencia de la frase obligatoria, el giro final hacia el humor me parece acertado.

    He de confesar que -al contrario que en muchas ocasiones- esta semana sí me ha gustado el relato ganador.

    Un abrazo,

    ResponderEliminar

LA MICROENCICLOPEDIA EN AMANECE METROPOLIS

Esta mañana la Microenciclopedia se ha despertado en la Revista Cultural Amanece Metrópolis , que dedica una atención especial y continua...