miércoles, 22 de febrero de 2012

46ºASALTO: LA SONRISA DEL BOXEADOR

Se dibuja una sonrisa mellada en su boca cada vez que, entre las paredes de la habitación, revive el combate contra Kid Sugar por el título europeo. Entonces le reconocían por la calle, comía a la carta y tenía mesa reservada en los restaurantes.
Aunque le cuesta caminar, cada día se levanta de la cama y rememora ese juego de piernas, uno, dos, uno, dos, que le hizo famoso, hasta que el sonido de la campana le saca de su ensoñación, recordándole que es la hora de comer.
Hoy toca crema de verduras y pescado hervido. Espera que, al menos, haya natillas de postre.

5 comentarios:

  1. Las viejas glorias. Debe de ser muy duro tocar fondo cuando se estuvo en lo más alto.
    Buen golpe.

    Par de abrazos.

    ResponderEliminar
  2. Muy buena entrada, nadie como una ¿toalla de boxeador? para contar historias como ésa.

    ResponderEliminar
  3. Una historia de vieja gloria en sus últimos pasos.

    Besitso

    ResponderEliminar
  4. Buena apuesta para REC, Ernesto.

    Encajas muy bien la historia de la decrepitud de este campeón con la frase inicial. Se me presentaron muchas caras que ponerle a tu personaje.

    Un abrazo,

    ResponderEliminar
  5. Gracisa por los "comments". Últimamente os tengo muy descuidados.

    ResponderEliminar

LA MICROENCICLOPEDIA EN AMANECE METROPOLIS

Esta mañana la Microenciclopedia se ha despertado en la Revista Cultural Amanece Metrópolis , que dedica una atención especial y continua...