miércoles, 14 de diciembre de 2011

42º ASALTO: HISTORIAS EN LA PUERTA DEL CINE


Cuando sales de los multicines, el mendigo que cada noche está sentado en la puerta se acerca a ti; pero no te pide dinero para alimentar a sus hijos, ni que le compres un poco de comida, ni siquiera un triste cigarrillo. Sólo te pregunta qué película acabas de ver. Luego, mira hacia arriba, como haciendo memoria, y te dice: no, esa todavía no me la han contado, ¿te importaría hacerlo tú?

11 comentarios:

  1. Me gusta, Ernesto, hambre de historias...

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  2. Me ha encantado y lo he vivido perfectamente, creo que me he quedado con la misma cara de sorpresa que hubiera puesto. Sencillamente genial.
    Saludillos cinéfilos

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  3. Me encanta ese final, mendigo de historias. Muy bonito.

    Besitos

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  4. Es muy bueno o me ha gustado mucho o las dos cosas. Me siento muy identificada con tu mendigo, mucho.

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  5. Buen corto, directo a la mandíbula. Te confieso una cosa: cuando iba leyendo que el mendigo no pedía tal o cual cosa pensaba yo... ¡que le cuenten la peli! ¡Si no es ése el desenlace, ya tengo una idea para escribir un micro! Pero, zas, precisamente era la tuya. Auch. Mi rincón tira la toalla entonces ;-)

    Un abrazo y gracias por repartir tu micro "puerta a puerta" ;-)

    Un abrazo,

    D.

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  6. A las cinco en punto de la tarde sonaba el timbre que anunciaba el final de las clases. Los tres chicos corrían, como alma que lleva el diablo, para ver el final de etapa de La Vuelta que uno de ellos había dejado grabando en su reproductor de vídeo. Mientras transcurría la cinta y las uñas escaseaban, la desilusión se apropiaba de sus semblantes al ver que aquel al que profesaban profunda admiración, no cruzaba, una vez más, la meta en las primeras posiciones. Lejos de venirse abajo y nada más terminar la prueba ciclista, los tres adolescentes volvían a tener claro por quién apostarían al día siguiente. Entonces desconocían (o quizás no) que el hombre es el único animal capaz de tropezar dos y hasta tres veces en la misma piedra.

    Te leo con avidez. Un abrazo.

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  7. ¡Ah, qué bueno! Mendigar unas migajas de película. Me encantó.

    Abrazos al cubo.

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  8. Qué bueno, Ernesto!!! Un micro 10 directo a la yugular
    Abrazos

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  9. Gracias por las visitas, me alegro de que os guste.

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96º ASALTO: EL DE LA VERGÜENZA (incluido en Deantología)

EL DE LA VERGUENZA Los canapés fueron desapareciendo de la bandeja, hasta que sólo quedó uno. La conversación variaba de un tema a otro...