domingo, 20 de noviembre de 2011

GANCHO DE IZQUIERDAS: TRASTOS VIEJOS

Cansados de llevarlo de una habitación a otra, decidieron subirlo al desván. Allí no estaría peor, pensó, pero la humedad le vendría fatal para la artrosis.

7 comentarios:

  1. Duro, pero demasiadas veces demasiado real
    saludillos

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  2. Este golpea, aunque tiene mucho de real el pensamientos de esos "tratos viejos"

    Besitos

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  3. A mi casi lo que me extraña es esa indecisión de no saber en qué habitación ponerlo. Lamentablemente, creo que la mayor parte de las veces está muy muy claro.

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  4. Parece casi un tópico, pero logras engañar hasta la última palabra. El factor sorpresa funciona muy bien en este tipo de relatos tan cortos. Da para pensar (en estructuras y esas cosas).
    Abrazo fuerte,
    P

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  5. ¡Estremecedor, Ernesto! Ese desván da miedo. Qué mala es la vejez.

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  6. Sí, duro pero real. Nuestros mayores se merecen muchos más respeto del que muchas veces les tenemos. La vejez debe de ser realmente difícil. Gracias a todos.

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  7. Nuestros mayores no son trastos viejos, habría que ponerlos en el centro de la casa, al amor de la lumbre, iluminando nuestra vida con sus historias y su sabiduría. No sé, a mi es que me encantan las personas mayores. Y me duele esto, por eso me gusta tu relato, porque abofeteas la realidad.
    Un abrazo

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