miércoles, 30 de noviembre de 2011

40ª ASALTO: HIPERREALISMO


Por fin quietas. Es lo que más me ha costado, que las niñas no se moviesen mientras enmarcaba a toda la familia. Los padres, en cambio, ni el más mínimo pestañeo. Los adultos son dóciles, pero cuando se trata de adolescentes o niños... Si no se ponían a cuchichear, se echaban a reír. Y a volver a empezar. Al final, les he tenido que soltar un tortazo a cada una para que se estuviesen quietas, pero con el maquillaje apenas se nota. Ya solo queda colgarlo. Han quedado todos tan reales que, si pudiesen verse, estarían orgullosos de mi trabajo.

4 comentarios:

  1. ¡Uff! no sé, a lo mejor soy yo, pero es muy iquietante lo que parece retratar con ese título.

    Besitos

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  2. Buen micro con su punto de mala leche y su puntazo inquietante y terrorífico.

    Me gustó mucho.

    Abrazos sin malicia.

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  3. Sí, Elisa, la intención era un poco esa.
    Gracias, Lola, como este te gusta, te vuelvo a dejar entrar en el Blog :-)

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  4. ¿Qué tal, Ernesto? En este me da la impresión que ni el título ni el dobladillo de sentido final están a tono con la introducción y desarrollo del cuento. Un artificio buscado, también de mucho oficio, pero en el que no quedo atrapado. Veo tu intención, y me gusta, pero aún habría que darme otro gancho para tumbarme.

    Saludos

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