sábado, 22 de octubre de 2011

36ª ASALTO: SIMETRÍAS

Yo saltaba y tú me cogías en el aire, fundiéndonos en un único ser. Movimientos sincronizados que habíamos ensayado cientos de veces. Lo nuestro se acabó en el instante en que te giraste para mirar a la chica de la primera fila que llevaba semanas asistiendo a las funciones.

9 comentarios:

  1. Y dejaron de fundirse en un único ser. La decepción deshace abrazos amorosos y viene el batacazo en el relato.

    Abrazos fresquitos.

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  2. Tras la final de las microjustas llego hasta aquí. ¿Cómo es que no lo he hecho antes? Con tu permiso me quedo por estos lares
    saludillos

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  3. Es que, como dice Isabel Mellado en su libro, ese abrazo no era de su talla. Muy bueno.

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  4. Insisto en lo que te decía en el anterior asalto: cuando ambas partes están coordinadas, se produce la obra de arte. Cuando desaparece el arte, comienza el accidente, la tristeza, lo feo.
    Abrazos fuertes,
    PABLO GONZ

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  5. Lola, bacatacazos nos damos todos, pero hay que levantarse.
    Bienvenida, Elysa. La simetría está romperla. La perfeción siempre es imperfecta.
    Puck,gracias por las visita, quédate todo el tiempo que quieras, siempre serás bienvenido.
    Manu, pues un abrazo XXL para ti.
    Pablo,totalemente de acuerdo.
    ¡Qué raro es el bloger que no me deja ni comentar en mi propio blog!

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  6. Hola Ernesto, me he parado a mirar por aquí.
    Me gustó el relato. Diría sobre el mismo que afortunadamente acabó la relación, ya que tantas vueltas iguales, tantos malabarismos simétricos, tantos días sin ocasos, deben ser muy tristes.
    Gracias por el relato. Saludos.

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  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  8. Gracias por la visita Arte Pun, vuelve siempre que quieras

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