miércoles, 8 de agosto de 2018

103º ASALTO: OLA DE CALOR

Continúa la ola de calor en toda España. Las autoridades sanitarias recomiendan hidratarse, no salir de casa en las horas centrales ni hacer ejercicio físico. Y sobre todo leer, leer y leer.


OLA DE CALOR
Desde que volviste, las temperaturas no paran de subir y los poetas se evaporan al sol, dejando un charco de letras sobre la acera. Un verso fortuito se está propagando por la ciudad, algunos dicen que tú lo provocaste. Las farolas se encienden solas y las nubes explotan en el cielo como palomitas de maíz. En casa he tenido que poner el aire acondicionado al máximo. El consumo de energía se me ha disparado y una bala me ha rozado el corazón. En la tele alertan de la ola de calor y del color de tu vestido. Yo he comenzado a arder de pasión.

Relato incluido en Microenciclopedia ilustrada del amor y el desamor, Ernesto Ortega y Nacho Gallego. TALENTURA Libros.

jueves, 26 de julio de 2018

102º ASALTO: ROLLO DE VERANO

Unos dicen que en verano, en Madrid, se está de vicio; otros, que en esta ciudad el verano se hace insoportable. Un relato veraniego, incluido en la Microenciclopedia, para sobrellevarlo mejor. La ilustración es de Nacho Gallego, realizada en blanco y negro para el libro y coloreada con posterioridad. 

ROLLO DE VERANO
Te he visto al otro lado del semáforo. Me gusta cómo te queda el pelo suelto, por encima de los hombros. Una gota de sudor resbala por mi frente y, antes de estrellarse en el asfalto, se desintegra en el aire. El calor de agosto es insoportable y la espera se me hace eterna. No importa. Cuestión de tiempo. Sé que, aunque te suene a tópico, estamos destinados a encontrarnos. El semáforo empieza a parpadear. Solo unos segundos, solo unos metros y estaremos juntos. Verde, por fin, verde. Entonces avanzamos, con decisión, los dos a la vez, buscándonos entre la multitud y, durante un instante, nuestras miradas se cruzan y tú me sonríes, y tu sonrisa y tu melena se giran al unísono, como si fueses la protagonista de un anuncio de champú, hasta que poco a poco te vas alejando de mí y das por terminada nuestra relación, este rollo de verano que ya se está acabando. Sin ti, agosto será interminable. Quizás en otro semáforo consiga olvidarte.
Ilustración, Nacho Gallego. Texto, Ernesto Ortega.
Microenciclopedia ilustrado del amor y el desamor (Talentura Libros, 2016)

lunes, 9 de julio de 2018

101º ASALTO: PORCENTAJES

Porcentajes

Dicen que el 70 % de nuestro cuerpo es agua. El 30 % restante, huesos, vísceras, grasas. Dicen que solo utilizamos un 10 % del cerebro. Las rubias menos, dicen. Hay 7 mujeres por cada hombre, dicen, y él me fue a elegir a mí. A la rubia: 90, 60, 90. Un cuerpo 10, dicen. Y yo, me derrito por él y me entrego al 100 %. 70 % agua. Toda humedad. Y me paseo desnuda por esta mansión de lujo a la que solo podría acceder el 1 % de la población, esa población que acumula el 99 % de la riqueza mundial, mientras mi cuerpo perfecto se derrite al sol, como si fuese un reloj daliniano y millones de personas sueñan conmigo, con poseer aunque solo fuese el 3 % de mí. Puta, dicen. Tonta, dicen. Y yo solo deseo zambullirme en la piscina, ser agua, 100 % agua, como en ese anuncio de coches, y dejarme llevar en un descapotable rojo al fin del mundo, como una rubia cualquiera. Porque solo los tontos son felices, dicen, porque si no acabaría por evaporarme al sol, dejando, en el césped, un 30 % de huesos, vísceras, grasas.

Microrrelato creado para Esta noche te cuento sobre la fotografía de Benoit Courti que ilustra el texto.

miércoles, 27 de junio de 2018

FINAL ANUAL RELATOS EN CADENA: XI EDICIÓN

El próximo lunes, 2 de julio, llega, un año más y van 11, la final de RELATOS EN CADENA, el concurso de la SER y la Escuela de Escritores. Y estos son los 10 finalistas, seleccionados entre los más de 20.000 microrrelatos recibidos. Solo uno se llevará el premio final: 6.000€. Que los dinosaurios repartan suerte.


JUNIO
Mundo subterráneo, de Asier Susaeta
Prefiero las ratas porque, aunque lentas, son de fiar. El resto prefiere tirarles huesos a los caimanes para que se los traigan, luego los acarician y claro, así a casi todos les faltan dedos. Por suerte sólo se necesitan dos para jugar a los bolos con una calavera de las redonditas, de las de abuela. Al quién es quién, sin embargo, pueden jugar hasta los mancos. Cronometramos un minuto de lloriqueos, cada uno hace su apuesta y después les preguntamos cómo se llaman a través de la alcantarilla. Los muy ilusos siempre nos hacen prometerles antes de responder que los dejaremos entrar.

MAYO
Venganza mortal, de Nicolás Jarque
Cuando éramos jóvenes practicábamos la inconsciencia, hacíamos gala de ello. Quien más quien menos, entre mis amigos, se solía emborrachar, caminar por la barandilla del puente de los colgados, nadar a contracorriente las noches de mar picada. La Muerte nos temía. Cuando la veíamos aparecer al final de una callejuela, en el rincón más oscuro de una taberna o en medio de un tumulto, con esa pose tan regia, nos mofábamos sin piedad. Ella bajaba la cabeza y se marchaba arrastrando su túnica. Ahora nos arrepentimos. Pasan los años lentamente y la Muerte se ha olvidado de nosotros.

ABRIL
Luchas a distancia, de Alba Baro
Pesaban muy poco pero aplastaban sueños. Seleccionábamos las piedrecillas más pequeñas, aquellas que apenas se percibían escondidas en nuestros bolsillos. Luego, encogidos entre los arbustos, apuntábamos, guiñando un ojo, mordiéndonos la lengua, para terminar celebrando en un silencio exultante cada barquito derruido. Al otro lado, los niñitos repeinados, con cuellos camiseros y pantalones de pana lloriqueaban demandando la presencia de sus nanys.
Décadas después se cobraban su venganza. Con sus ligeras plumas trazaban gráciles firmas que nos enviaban de una patada a las duras calles.

MARZO
Pagar las facturas, de Fernando Díaz
Salieron juntos cogidos de la mano después de limpiar el cuadrilátero, coserse las heridas y darse una ducha. Como cada noche, se llevaron el montante de la bolsa a casa. Abrazados en la cama, dijeron que sería la última vez; ya se las apañarían para pagar las facturas.

FEBRERO
Dilema, de Rafa Olivares
Se quedaban discutiendo dónde pondrían el sofá durante horas. Aunque en realidad las opciones no eran tantas: o bajo la palmera o en la orilla, con los pies a remojo mientras pescaban.

ENERO
Mimos, de Lorenzo Rubio
Pestañeó dos veces para decir que sí estaba bueno el filete, pero se había quedado con hambre. Su mujer le respondió con aplausos. Claramente, eso significaba te fastidias, haberlo acompañado con pan. Enojado, él se tocó las orejas para pedirle el divorcio, pero automáticamente ella reaccionó tirándose de los pelos. Era lo más bonito que nunca le había susurrado, así que la perdonó hurgándose la nariz. Fue cuando su esposa hizo la ola levantando y bajando los brazos, una señal inequívoca. Excitadísimos los dos, se fueron dando saltos de rana hacia el dormitorio. Ya recogerían la mesa mañana.

DICIEMBRE
Padre permisivo, de Victoria de la Fuente
Su padre también le dejaba conducir la furgoneta, arreglar la cerca, bajar los sábados al cine del pueblo, ir al bosque a coger leña y piñas para encender la chimenea y, esa Navidad, le permitió poner él solo las luces del árbol. Lo único que le tenía prohibido, desde que su madre los abandonó para irse con otro, era bucear en el lago que había al lado de la casa.

NOVIEMBRE
Mi bebé, de Carmen Alonso
Y se ríe, se ríe con cualquier cosa. Se ríe al despertarse, y antes de dormir, y cuando lo tomo en brazos y lo beso, y cuando salimos a pasear, y cuando lo baño. Solamente llora cuando le doy de comer, no le gusta la papilla que le hago con patata, zanahoria y un poco de pollo; lo pongo todo a hervir y cuando está hecho lo paso con la batidora.
Desde el día en que lo vi en el parque supe que yo sabría hacerle feliz. ¿Qué será lo que le falta al puré?, ¿Qué será lo que le ponía su madre?

OCTUBRE
El deseo, de Francesc Barberá
La ciudad del amor cambió totalmente a papá. Cuando volvieron del viaje, mamá estaba entusiasmada. Pero no tardó en arrepentirse de haber pedido aquel deseo. Papá hacía cosas muy raras: todas las noches le cantaba una serenata y le llenaba la habitación de rosas. Incluso llegó a contratar un avión para que dibujara sus nombres en el cielo. Han decidido volver a París. Papá quiere casarse frente a la Torre Eiffel. Mamá está deseando regresar a aquel puente, cerrar los ojos y pedir que todo vuelva a ser como antes.

SEPTIEMBRE
Itinerantes, de Patricia Collazo
La casa ha comenzado a llenarse de hormigas, dice mi madre. Y nos mudamos de ciudad. Eso ocurre cada tres o cuatro meses. Mi hermana y yo hemos pasado por tantos colegios que ya no recordamos sus nombres.
Cuando nos instalamos, llama a mi tía y le dice que ya estamos a salvo. Pero nunca le quiere dar la nueva dirección. Te conviene no saberla, suele decirle. Como si las hormigas fueran capaces de sonsacársela para poder dar con nosotros de nuevo. Aunque tome tales precauciones, lo mismo da. Ellas terminan encontrándonos. Y toca recogerlo todo, cargar el coche y cambiar de amigos y de cole. Otra vez.


domingo, 28 de enero de 2018

100º ASALTO: MALOS TIEMPOS PARA LAS HADAS (FINALISTA ANUAL ENTC)



MALOS TIEMPOS PARA LAS HADAS
Cuando estalló la crisis, papá ya no pudo comprarnos más libros y las brujas y las hadas se vieron obligadas a emigrar a Alemania, en busca de trabajo. Los lobos, en cambio, se disfrazaron de corderos y huyeron a Wall Street, donde la realidad cotiza al alza y la magia consiste básicamente en multiplicar por dos el valor de las acciones. Los gnomos no pudieron hacer frente a los préstamos hipotecarios. Ni encadenados a sus setas lograron evitar que los desahuciasen. La casita de chocolate también se la ha quedado el banco. Con el calentamiento global acabará por derretirse. El lago donde otrora chapoteábamos felices está casi vacío. Los sapos agonizan al sol, mientras esperan a que alguien los bese, y hasta los patitos más feos han perdido toda esperanza de convertirse en cisnes. Como no tenían papeles, los duendes y los elfos fueron expulsados. Los ogros perdieron el apetito y las perdices están en peligro de extinción. Dicen que habíamos imaginado por encima de nuestras posibilidades, pero a papá no le importa. Cada noche, antes de dormir, entra en nuestro cuarto y se inventa un cuento. Y así vamos llegando a fin de mes.


Malos tiempos para las hadas se ha colado entre los 10 finalistas anuales (11 al final) del concurso  ENTC. Todo un lujazo para mí, por lo que significa entre concurso y por la calidad de sus participantes. Feliz, como una perdiz, aunque estén en peligro de extinción. Podéis leer el resto de finalistas en la web de ENTC.

martes, 23 de enero de 2018

TRES ILUSTRACIONES DE LA MICROENCICLOPEDIA

OCHO SEMANAS
Me pasé todo el tiempo utilizando el futuro perfecto en lugar del presente simple. Ahorré para que viajásemos juntos a París en vez de llevarla cada noche al paraíso. Me aprendí su biografía antes que el mapa de lunares de su espalda. Ayer me dejó. Todo se acaba: la primavera, la pasta de dientes y el amor. Debería haber vivido cada momento como si fuese el último, pero cuando le bajé la cremallera del vestido por primera vez, solo encontré una mariposa tatuada en el hombro. Nada que advirtiese «consumir preferentemente antes de»:

SUPLENTE
Cuando Irina, y sus piernas, se cruzaron en nuestros entrenamientos, Tony comenzó a cantar. Se quedaba embobado mirándola bajo la lluvia, mientras le metían un gol tras otro, y entraba en la ducha tarareando estúpidas canciones de amor. Empezó a salir con ella y acabó por faltar a los partidos. Él era el mejor, la estrella, y yo solo el portero suplente. ¿Alguna vez habéis sentido que de repente os cae encima toda la responsabilidad? Era mi gran oportunidad. Pensé que, por una vez, yo también podía ser útil al equipo. Hice todo lo que pude. ¿Mereció la pena? Creo que sí. He oído que ganamos la Copa y que Tony paró el penalti definitivo. Yo me tengo que conformar con tararear esas canciones que tanto odiábamos y pasear bajo la lluvia de su mano.

SOLEDADES
A veces, coge el teléfono y marca su número. Cuando salta el contestador, deja grabadas todas esas cosas que nunca se atrevió a decir. Otras, en cambio, cuando no puede más, llama directamente al buzón de voz y escucha todo eso que le hubiese gustado que le dijesen.
Textos: Ernesto Ortega Ilustraciones: Nacho Gallego

viernes, 15 de diciembre de 2017

ESTAS NAVIDADES REGALA AMOR

Estas Navidades regala AMOR, regala la Microenciclopedia.

Pídela sin gastos de envío y con libro descatalogado de Regalo en la  librería online La Clandestina, de Talentura Libros, o en La casa del libro


103º ASALTO: OLA DE CALOR

Continúa la ola de calor en toda España. Las autoridades sanitarias recomiendan hidratarse, no salir de casa en las horas centrales ni hace...